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lunes, 2 de abril de 2012

Otra merienda en el resbalón

Semana Santa de 1990, Revista El Nogal (Boletín número 10), 2º trimestre:

Una niña del pueblo, Carmen, nos hace la crónica del gran día del resbalón.

"Ya llegó el esperado día del resbalón. De nuevo hemos celebrado el Domingo de Resurrección con una buena merienda en el resbalón.
Los más pequeños nos adelantamos, como siempre, para resbalarnos más tiempo. Eran aproximadamente sobre las tres de la tarde cuando llenamos una botella de agua, aunque pensamos que el tiempo iba a estropearnos la tarde, comenzamos nuestro camino hacía el resbalón. No andamos mucho cuando al llegar a la era chica nos encontramos con una tropa de vacas que nos hicieron refugiar detrás de una pared. Luego algunos chicos pasaron en bici y nosotras aprovechamos para pasar con ellos. El camino se nos hacía cada vez más largo, quizás por el miedo a las vacas, o lo que es más seguro, por las ganas que teníamos de resbalarnos...

Al fin terminamos el camino y entramos en el valle cubierto de hierba y campanitas. De nuevo nos encontramos con vacas pero pasamos sin problemas ya que éstas estaban muy entretenidas comiendo hierba y no se molestaron en mirarnos...Cada vez nos encontrábamos más cerca. Después de cruzar la rivera llegamos cansados pero enseguida, muy animados nos lanzamos resbalón abajo.

Nos resbalábamos unos sobre otro, en tren , de cabeza, de pie, ...de cualquier forma, la cosa era resbalarse. Algunos cogíamos una escoba de las muchas que rodean el resbalón y bajábamos más lanzados. Muchos rompieron los pantalones y otros tantos se fueron por el infierno*. Eran ya las cinco de la tarde cuando empezaron a llegar las madres con la merienda, entre ellos el alcalde que nos hacía bajar a gran velocidad cuando se ponía de "puente". Allí arriba se respiraba un aire fresco y perfumado debido al olor a espinero y campanitas.

De nuevo llegaron coches llenos de gente. Los hombres jugaban abajo al balón que de vez en cuando qudaba nadando en la rivera. Nosotros seguiamos disfrutando ...
Llegó la hora de merendar y como la tarde se ponía fresquita prendimos una hogera. Comíamos el típido hornazo y apenas habíamos terminado, subíamos otra vez.

En total éramos cerca de 50. Sobre las ocho nos marchamos y el resbalón quedaba solo. Seguimos el camino por donde habiamos venido y llegamos muy cansados a casa. A la mañana siguiente teniamos agujetas de tanto resbalarnos. 
Hoy esperamos de nuevo otra merienda en el resbalón"


Y hoy, 22 años más tarde la nueva generación de niñas y niños del pueblo esperan con ansía el día del resbalón y el hornazo como merienda.

Pero ahora ya apenas hay vacas de las que preocuparse y este año ni siquiera agua en el regato, que está muy seco ¡hace meses que no llueve!.

*Infierno: parte de abajo de la piedra resbalina, llena de escobas y piedras.

¡Esperemos que ese día se pueda disfrutar! 

Felices vacaciones por Escuerna

jueves, 17 de febrero de 2011

Historia de un tamborilero: Fabiano

Volvemos a rescatar artículos aparecidos en la Revista El Nogal para todos aquellos que no la pudieron leer o ni siquiera la conocieron y para los que la leyeron, refrescarle la memoria.
Esta historia apareció en el nº 1 de la revista (primer trimestre de 1988). Fabiano nos cuenta cómo llegó a tocar el tamboril y a animar muchas de las fiestas del pueblo.
Los más jóvenes no conocerán a mucha gente de la que se menciona aquí, tendrán que preguntar a los mayores.

Historia de un tamborilero: Fabiano

"Recuerdo...que sobre el año 1932-1933 me regalaron una gaita de los feriantes de Vitigudino que tenía 5 agujeros, pero como no era muy buena no me sirvió para aprender a tocar aunque le cogí vicio.
Por aquel entonces, Belisario tenía una flauta de cañilero (de madera) y los amigos íbamos a tocarla al portal de la señora Juana. Nos turnábamos para poder tocarla y yo aprendí dos canciones, pero ellos no lo consiguieron.
Un día encontramos en un carro (a la puerta del señor Leopoldo) una flauta de tamborilero, que parece ser era de Toño, hijo de la señora Adoración. La recogimos y nos juntamos dos que ya tocábamos a dúo. Algunos de los que estábamos eramos: Joaquín, Belisario, Constante, Sebastián, Froilán.
Así seguimos un tiempo hasta que decidimos hacer un sorteo para ver quién  se quedaba con la flauta y me tocó a mi. Pasó a ser de mi propiedad y seguí tocándola en compañía de Dionisio. Los dos pasábamos buenos ratos tocándola por la cortina "los rollos " (las antanicas).
En el año 1942 fue la primera ver que toqué en público. Ese día fue exactamente el domingo de carnaval. La razón por la que tuve que tocar fue porque el tamborilero Damián se había comprometido a tocar pero se tuvo que ir a cuidar ovejas. Yo estaba haciendo figuras geométricas para presentarlas al profesor cuando vinieron a buscarme un grupo de mozas disfrazadas de carnaval, acompañadas de Nicomedes que portaba el tamboril de señor Lucas. Entre estas mozas se encontraban: Iluminada, Lorenza, Angelina, Adela, Pura, etc. Además venían también un grupo de los muchachos de la escuela, que eran muchos. Una vez que llegaron dijeron que tenía que tocar hoy en el baile, yo les dije: "lo veo muy difícil" porque sé poco y además no toco muy bien.
Yo puse mucha resistencia, pero ellos insistieron una y mil veces, que por fuerza tenía que tocar, ya que yo sabía más que ellos. Este es el argumento que ellos decían. Por fin cogí la gaita y nos fuimos al corral de Paula, donde estuvimos toda la tarde ... y la gente se divertía, ya que decían: "esto es carnaval y en carnaval todo pasa".
Todo el mundo se disfrazaba en los carnavales durante 3 días, de día y de noche, preparando las chicas las meriendas y los mozos en la taberna que estaba en la casa de "Chuchín".
Desde ese domingo no volví a tocar solo en público hasta el día de San Vicente del siguiente año. Ese día fue muy conflictivo ya que estuvo a punto de caerse la puerta de la escuela. A partir de ahí tocaba muchos domingos en el juego de pelota y yo decía que hasta que no pusiera la luna por el álamo del tío Miguel no se terminaría el baile.
Pero después volvió otro conflicto: éramos dos tamborileros y unos querían que tocara Damián y otros que tocara yo.
Lo que sucedió fue que acabó peleándose la juventud y por eso el alcalde (señor Germán) prohibió que se hiciera baile. Para arreglarlo, el señor José Manuel dijo que Damián tocara los domingos en la misa y yo en el baile. Me pagaban una cuota, primero de 2 pesetas y después de 1 duro que me daba cada mozo por mes.
Recuerdo que yo tocaba las enhorabuenas, cuando alguien se casaba. El novio daba un convite a los mozos y la novia a las mozas. Después del baile de la noche era costumbre que el novio bailara con todas las mozas y la novia con todos los mozos. Para tocar una de esas enhorabuenas se estrenó el tamboril que tengo actualmente, fue la boda de José y María.
Otra costumbre era que cuando venía una moza o mozo forastero se hacía baile fuer la época que fuera.
Al contrario que otros tamborileros, yo no acostumbraba a tomar bebidas y mi norma fue: "no das apenas descanso y tocar la marcha cuando ya me dejaban solo"
No tengo canciones preferidas, disfruto mucho tocando y la duración es a gusto del que baila.
En el mes de junio del año 1965 dejé de tocar, ya que los mozos compraron un tocadiscos y me dijeron: "Fabiano, por ahora puedes colgar", y yo así lo hice. Desde entonces no volví a tocar hasta el año 1978 o 1979 en el día del Sagrado Corazón de Jesús. Así voy tocando según me van pidiendo.
Ultimamente, en el pasado San Vicente, me fue entregada una placa conmemorativa que guardo con gran cariño.
Este sábado de carnaval del año 1988 tenía previsto tocar en el baile de disfraces pero muy a pesar mio no pude ir por sufrir "accidente laboral".
Por último diré que deseo a las nuevas generaciones que se diviertan tanto como se divirtieron las que existían cuando yo era tamborilero en activo"

Con esto nos damos cuenta todo lo que ha cambiado el pueblo.

miércoles, 11 de noviembre de 2009

Matanzas

Dice el refrán que "a todo cerdo le llega su san martín" hoy, 11 de noviembre, es el día de San Martín, ya estamos en época de matanzas, por eso hemos recuperado un artículo de la revista:

"El Nogal" nº4, de 1988


A por el cerdo...

Nos encontramos en épocas de matanzas, y hemos querido relatar todo el procedimiento que se sigue y sobre todo cómo se hacía antes, pues ya se sabe que se van perdiendo costumbres y ritos.

Esto lo cuenta una persona del pueblo entendida en la materia, como es Tomasa Sánchez de 70 año de edad:

Los cerdos que se van a matar se tienen separados sin comer nada en el anterior. También se tienen preparados todos los utensileos necesarios para esta operación, como: barreños, artesillas para echar las tripas, cuchillos, máquinas para picar la carne; lo mismo que los ajos pelados, los cominos tostados para hacer la morcilla, se ataban las tripas "vaqueñas" (se llaman así pero son de caballo) y se tenían que comprar en Vitigudino.

Una costumbre que ahora se ha perdido era que todos los días del año se tocaban tres campanadas al amanecer, esto se llamaba el "toque ave maría". Entonces al tocar las campanas se mataba el cerdo. Nos reuníamos toda la familia, ya viviera en la misma casa o en otra, y nos juntábamos mucha gente, pues antes teníamos muchos hermanos y sólo con la familia éramos bastantes para la faena.

En ayunas se tomaba un dulce y un poquito de aguardiente y con eso se aguantaba hasta que se hacía el desayuno que consistía en un puré de patatas y después chorizo, salchichón, lomo, jamón... No había café ni leche, pues no teníamos vacas lecheras, solo había cabras, pero se tomaba poca leche. Luego ya empezaron a comprar vacas lecheras. Esto era cuando yo era muy joven, pues ahora es diferente.

El cerdo se mataba en la calle y a todo el que pasaba por allí se le invitaba a un dulce y aguardiente. Se sangraba encima de una mesa y se recogía la sangre para las morcillas. Después de chamuscaba con paja de rastrojo, esto se sigue haciendo todavía aunque algunos lo hacen con butano. Luego se lava con agua caliente y se raspa con un cuchillo para quitarle todas las cerdas y que quede limpio.

Se va deshaciendo el cerdo y separando la carne, los lomos, los tocinos, los jamones...Se sacan las tripas y se van a lavar a la ribera, que muchas veces tenían hielo y había que romperlo, se pasaba mucho frío, esto se hacía antes de comer.

En la comida siempre se hacía cocido, primero sopa de fideos, después garbanzos solos o con berzas y luego tajadas como pie, oreja, trozos de carne de cerdo fresca, un trozo de jamón, relleno, chorizo...

Por la tarde, los hombres picaban la carne en la máquina, y las mujeres hacían las morcillas y preparaban la cena que consistía en alubias, un guisado del espinazo del cerdo y el hígado fresco frito.
Se adobaban los chorizos y salchichones, cada uno lleva diferentes ingredientes:

Chorizo: Se escoge la mejor carne como paletas, cabecero de lomo, se pone en un barreño grande de barro. Se añade ajo, pimiento molido, orégano, anises en grano, sal y aceite. Se amasa todo con las manos y al día siguiente se hacen los chorizos con la máquina y luego se van colgando en la cocina.

Salchichón: Se hace igual que los chorizos pero con los siguiente ingredientes: carne buena, ajo, nuez moscada, pimienta, vino, sal y aceite.

Una vez acabadas las faenas y después de cenar, nos íbamos todos a "bailar las morcillas" a las demás casas que hubieran matado ese día.
Tocábamos con botellas de cristal, almireces y panderetas y con todo lo que hiciera ruido y bailábamos la jota típica de por aquí. En la última casa que nos tocaba bailar, nos daban un dulce y aguardiente.

Al día siguiente la faena era sólo para las mujeres, que teníamos que hacer los chorizos y salchichones, adobar los lomos, mantos, costillas, espinillas, salar los jamones y tocinos.

Los jamones se tenían unos días cubiertos de sal, luego se les ponía una piedra encima para "empesgarlos", así estaban unos ocho días y después se colgaban cerca de la lumbre porque el humo los cura muy bien.

Los tocinos también se meten en sal, y se cuelgan en la cocina, los mismo que los menudos, como pies, orejas y espinazo. Se curan en más o menos tres meses y después se recoge todo en un cajón de madera o en tinajas de barro, o simplemente se cuelgan en la despensa.

Los lomos, unos se dejan para frescos y otros se meten en tripa (embuchados) y duran todo el año; también hay quien los mete en fritura.

La manteca se hace de la enjundia y del redaño. Se deshace a la lumbre y se va echando, colado, en un bote para guardar. La grasa del cerdo sirve para hacer jabón.

Farinato: se pica el pan y se moja con agua. Se le añade aceite, cebolla frita, pimiento, anís en grano, harina y sal; si se quiere dulce se echa encima azúcar. Se amasa con la mano y se arrima cerca de la lumbre, y se van metiendo en las tripas vaqueñas.

Los niños esperaban con mucha ilusión el día de la matanza, pues lo consideraban una fiesta. Como en un mismo día mataban muchas familias, los niños hacían apuestas para ver quién conseguía la hoguera más alta. Iban a buscar zarceras a los portillos de las cortinas y durante todo el día la preparaban para encenderla por la noche y se veían muchas hogueras por todo el pueblo. Era una tradición de cada año que ahora se ha perdido como tantas otras cosas.


Sra. Tomasa Sánchez


Esto nos lo contaba Tomasa hace casi 20 años, ahora son pocas las matanzas que hay en el pueblo y ninguna hoguera por la noche.

Otra tradición del día del a matanza era "tirar el cacharrazo", por la noche se tiraban tejas en las puertas de las casas que habían hecho la matanza ese día. A los niños nos gustaba tirarlo.

También era un buen día para hacer bromas, a más de un niño le ha tocado subir y bajar, de una casa a otra, con un saco lleno de piedras pensando que era la máquina para hacer los chorizos.


¡Y qué ricos están los chorizos!



miércoles, 8 de julio de 2009

Entrevista a Socorro Sevillano, 1988

En el nº 4 de la Revista El Nogal, del año 1988, hay una entrevista a Socorro Sevillano (madre de Onofre y Pepe), de eso hace ya 21 años, pero merece la pena recordarlo.

Socorro de 88 años, que por su edad tiene muchas cosas que contarnos y que relatamos a continuación.
Nació el 10 de abril de 1900, era la más pequeña de 6 hermanos y es la única que todavía vive.
Nos cuenta que iban a la escuela, que era en el teleclub de ahora y el recreo era en el "juego de pelota" y se lo pasaban muy bien jugando al bando y a la cadena y que no se aburrían nunca.
Los sábados por la tarde también había escuela y rezaban el rosario allí.
Tenían clase todos los días 3horas por la mañana y 3horas por la tarde.
Entonces eran 50 niños. Cuando salían de escuela tenían que ayudar en las tareas del campo, como traer las ovejas paridas y quitar "yerbos" para los cerdos.
A los 12 años salió de la escuela y tuvo que ponerse a trabajar en el campo. Iba de pastora y estaba todo el día con las ovejas. Nos dice que nunca ha salido del pueblo para nada.
Entonces no había luz, pero le gustaba mucho leer y tenía que hacerlo con candiles de petróleo y después de carburo. Se usaban también "gamonas" que eran unas plantas muy altas que servían para alumbrar cuando no tenían candiles.
En el verano se iban a segar con hoces desde la mañana a la noche y tenían que comer allí. Nos dice que eran tiempos muy malos y que había que trabajar mucho.
Se casó a los 32 años y tuvo 2 hijos. Su marido, José Ramón, se murió a los 52 años.
En su tiempo las bodas se celebraban tres días seguidos: la víspera, la boda y la tornaboda.
El señor cura lo anunciaba en la iglesia 3 domingos antes. Esto era lo que se llamaba "los pregones".
Dos días antes se mataba una ternera o algún carnero para la comida de boda.La víspera ya había baile y el día de la boda, el novio iba a buscar a la novia a su casa y luego iban juntos a la iglesia. Se hacía la comida en casa de la novia, las dos familias juntas.
En la tarde había baile en el "respigo" (juego de pelota) y después de cenar bailaban otra vez pero en la CasaGrande. Venía un tamborilero de otros pueblos como el tío Cipriano de Espadaña que era el que más solía venir.
Al día siguiente, que se llamaba la tornaboda porque se volvía a repetir todo otra vez, iban a misa y a continuación el baile y la comida. Después de comer se cantaba a los novios "el presente", que por cierto, hemos conseguido algunas estrofas de personas que aún las recuerdan y al final de esta entrevista salen publicadas.
Su padre fue alcalde 6 u 8 años. Él era el que cobraba los consumos, es decir, la contribución.
Recuerda que en los carnavales se juntaban los hombres para arreglar las calles y luego el alcalde les daba vino a todos.
Se disfrazaban sólo las mozas, empezaban el jueves merendero y acababan el martes siguiente. Se hacían los vestidos ellas mismas, unas veces le cosían unas hojas de hierba, otras veces llevaban una falda y una blusa que era la mitad blanca y la mitad negra, otros días se ponían mantones de ramos. El jueves los niños iban a pedir por las casas y les daban huevos, chorizo, dinero y luego cenaban en casa de alguno y cada años le tocaba a uno diferente. También hacían caretas de cartón o de piel. Había baile por las tardes con los mozos tocando la pandereta, Socorro cantaba y los demás bailaban.
Cuando era soltera había dos grupos de mozas, las grandes y las pequeñas. Ella era de las pequeñas y representaron una comedia titulada "La Santa Infancia" debajo del nogal el día del Corazón de Jesús. Iban a ensayar con la señora Visitación. Algunas de las mozas eran: Rosario, Leonor, Delfina, Teresa, Isabel, Clementina, Cayetana...
Antes de la comedia, el hijo del vaquero (Emilio) hizo una "loda" que eran unos versos que sacó él. Es el siguiente:

En este pueblito ameno
que es un pequeño lugar
tenemos un gran teatro
a la sombra del nogal.

Algunas decían que la comedia
la cigüeña la comía
no la come la cigüeña
nada la comería
que hay mucha salud y gracia
para explicarla este día.


Entrevista en El NogalSocorro Sevillano

sábado, 30 de mayo de 2009

Los Multis

"Somos cuatro los que componemos el grupo de los Multis de Escuernavacas: J.V, Pedro, Fran y Javi.
Hace 6 años que surgió esta peña, fuimos bautizados con el nombre de "Los Multis" por Juanito Lera que observaba nuestras actividades cotidianas: ¡ninguna! (vivir de noche y dormir de día).
Pasábamos el día en la peña del transformador, que era nuestra segunda casa, preparando las "Picias" del día siguiente: asaltar algún huerto, cometer sacrilegios (matanza de bichos).
Nuestra obra más radical fue el asalto a la iglesia; cierta noche de verano, sentados en el poyo de Fili, la gente tenía sed y ganas de movida y propusieron beber vino dulce que tenía el señor cura (Don Arturo) en la sacristía para lo que contrataron al comando Multi por cuatro cuartos. Actuamos con premeditación y nocturnidad sabiendo que el día siguiente era domingo y se celebraría la misa.
¡Cual no sería la cara de sorpresa de Don Arturo cuando la mañana siguiente fueron a echar el vino a las vinageras y se encontraron que la botella había desaparecido! Acto seguido mandó a un chiquillo a casa de Angel Lucas para ver si estaba allí. Como la susodicho botella no aparecía decidieron comprar una en el teleclub para salir de tan difícil situación.
Hasta hoy nadie sabía con certeza quienes habían sido los culpables, pero ahora que han pasado unos años nos hemos atrevido a confesar esa travesura de adolescentes a todos los lectores del "Nogal"
También tuvimos conflictos internacionales con nuestros vecinos de aquí arriba (Pozos) los cuales habían tenido un altercado con unos colegas de nuestro pueblo por lo que los "Multis" decidieron intervenir por petición expresa de los agredidos. Procedimos de la siguiente manera: un día que ellos vinieron a Escuernavacas, pensando en la paz...el comando Multi, mientras ellos se embriagaban con alevosía, actuó otra vez de noche poniéndoles unas barricadas en la carretera desde la casa de Froilán hasta el transformador, compuestas por piedras, palos y otros objetos no identificados, por lo que tuvieron que parar y quitar las dos primeras barricadas y cuando vieron las que les esperaba después, dieron media vuelta y tuvieran que salir por la puerta de Fabiano, donde les esperaba otra de mayores dimensiones, porque si ellos eran gallos, nosotros éramos zorros.
Con algunas de nuestras historias terminamos nuestras andaduras en una época loca juvenil. Pensando en la tradición quisimos que nuestros sucesores fuesen de nuestra rama pero se sublevaron y no quisieron aceptar las pruebas que daban acceso a ser miembro activo de los "Multis" por lo que hubo que tomar algunas represalias.
Las cosas se calmaron y la amistad volvió a surgir por lo que los Multis actuarán año tras año hasta que los miembros sublevados se sometan a las pruebas correspondientes como pasamos nosotros y sepan aceptar las condiciones y continúen con la tradición.
Con estas declaraciones queremos quedar bien con la gente de este pueblo, porque todo el mundo ha sido joven y ha hecho de las suyas, ¿comprendeis nuestras locuras de juventud, verdad que si?

Boletín num. 11, 3er trimestre 1990. Asociación Cultural El Nogal.

lunes, 25 de mayo de 2009

Verano de 1990

(...)Delante de un mapa detallado de Escuernavacas, hemos querido conocer nuestros alrededores más pintorescos y hemos puesto en marcha un plan de pequeñas excursiones...Y es que a veces no es necesario irse lejos cuando nuestro entorno puede ser precioso y tener interesantes cosas que descubrir.
Iniciaciones nuestras dotes de exploradores saliendo a conocer Pedro Alvaro, por eso de que quizá conservaba la magia y el encanto de los pueblos deshabitados. Después de caminar durante dos horas, nos encontramos con que el pequeño pueblo era de lo más normal; un grupo de casas vacias, un asfixiante calor...y mucha sed.
Encestábamos agua a toda costa...cien metros más abajo y ante nuestros ojos una fantástica piscina natural, un inmenso río solitario (el Yeltes)(...)
Cuando salimos de casa no contábamos con la posibilidad de un baño tan placentero y no llevábamos bañador, pero el río nos acogió igualmente vestidos.
(...) Eran las 9 de la noche y debíamos iniciar el camino de regreso, las do horas que nos quedaban por recorrer iban a ser más llevaderas después del remojón, pero aún así entramos en Escuernavacas completamente oscurecido y algunos con ampollas en los pies.
(...)Decidimos que teníamos que volver y rápidamente se corrió la voz, así que las salidas a Pedro Alvaro se repitieron, pero ya no andando sino en remolque.
Otro día decidimos ir a conocer la antigua ermita de Huebras, hoy en ruinas. Está situada a 3km de Pozos, pero en realidad pertenece a la parroquia de Villares. Dicha ermita parece que fue construida en 1691, conociendo años de máximo esplendor. Actualmente y desde hace algún tiempo se mantiene en ruinas, coservando el esqueleto que nos indica lo grande y bonita que fue en otra época.
Ese día nos reunimos casi todos los niños del pueblo y varios jóvenes para ir a bañarnos al río a la vez que aprovechábamos para ver la ermita.
Pero allí el río no estaba en muy buenas condiciones para bañarse pues estaba lleno de vegetación, lo que no impidió que los más valientes se lanzaran al agua sin contemplaciones, aunque lo mejor fue la ducha que nos dimos en la huerta de Serafín con la manguera de regar, eso sí, le pisoteamos todo lo sembrado y se lo inundamos de agua.
No se puede decir que nos hemos aburrido este verano con todas las actividades que hemos tenido, pues cuando no salíamos fuera del pueblo nos reuníamos todos para preparar algo como meriendas, bailes, ensayos.
Y esto fue sólo en el mes de julio, el primer día de agosto lo celebramos con una cena para los jóvenes en la Casa Grande y ....

jueves, 21 de mayo de 2009

De Recuerdos

Volviendo al mismo boletín num. 11 de "El Nogal", de 1990.
Recogemos retazos del artículo titulado ¡Fiestas Movidas! escrito por Alejandro.

"(...) Como actividades más sobresalientes, estuvo la comedia de los niños a la que nos tienen acostumbrados año tras año. Nos hicieron pasar un "ratazo" alegre pudiendo observar las grandes dotes que todos tienen de artistas. Hay que resaltar la actuación de José Juan y Sara con su número de "La Lambada" que fue la que más aplausos se llevó y el público se empeñó en que repitieran el baile por segunda vez al final de la gran noche, cosa que hicieron de buen agrado a pesar de lo muy cansados y soñolientos que ya estaban. Para la posteridad ha quedado la grabación de todo el recital infantil.
La fiesta del turista como siempre estuvo bien, para que más comentarios, salvo la torpeza que demostraron los músicos, por favor que no vuelvan...
(...)En fin, un verano menos y un verano más a esperar, que pase pronto el largo invierno y poder disfrutar de otro verano devorador y con luna creciente"

¿Dónde están esas grabaciones del recital infantil?

martes, 12 de mayo de 2009

Hace casi 20 años....

Un viaje inolvidable es como se titula uno de los artículos del Boletín num. 11 de "El Nogal", 3er trimestre de 1990.
Esto es lo que pasaba en el pueblo hace casi 20 años...

"Salimos doce jóvenes a pasar un fin de semana de acampada, era la primera vez que salíamos juntos y no sabíamos como iba a resultar por aquello de la convivencia, pero todo salió tan bien que pensamos repetir.
Llegamos a Borbollón y al momento empezamos a montar las tiendas, entre todos, todo eran bromas y risas, aquello prometía ser muy divertido. Hicimos un sorteo de la lotería primitiva, hubo algunos aciertos de tres pero a nadie nos tocó el bote.
Por la noche salíamos de fiesta a los pueblos vecinos (Moraleja, Villa del Campo, Santibañez del Alto...) Uno de ellos estaba en fiestas y nos lo pasamos a lo grande en la plaza bailando hasta la madrugada. Llegábamos al camping tan contentos que nos olvidábamos de que había más gente durmiendo y nos llamaron la atención varias veces (...)
Muy cerca del camping había un embalse que parecía el mar, allí la gozamos con dos colchonetas hinchables(...)
Hicimos una paella que salió deliciosa gracias a dos excelentes cocineros, Andrés y Salva, pero los demás colaboramos aunque sólo fuera para espantar las moscas.
Llegó el domingo y con mucha pena desmontamos las tiendas y nos pusimos de camino con dirección a la Alberca para comprar pan y poder comer en un merendero donde había una piscina natural con el agua helada(... )
Continuamos el rumbo y paramos en la Fuente de San Esteban a tomar unos refrescos, nos reímos muchos contando chistes, la alegría se nos notaba incluso dentro de los coches (...)
Por fin entramos al pueblo donde nos esperaban los niños con cara de sorpresa al llegar tocando el claxon y sacando toda clase de prendas por las ventanillas para hacernos notar".

Este artículo lo firma: Jose Vicente

¿Quienes serían esos 12 jóvenes?

martes, 5 de mayo de 2009

Recordando

En el boletín Num. 11 , 3er trimestre de 1990 de la revista "El Nogal" de la Asociación Cultural el Nogal de Escuernavacas, Joaquín Sánchez (hermano de Paz, Jesús, Adela...) escribió unos poemas, en un artículo titulado Pensamientos.

Este es uno de sus poemas:

Escuernavacas: pueblo donde yo nací, cuna de mi infancia, escuela de mi enseñanza de ética, de moral y formación.
Sendero de adolescencia y mi primera juventud. ¿Cómo puedes pensar pueblo mio que yo te podré olvidar?
Fosa de mis seres queridos, fosa también de mis familiares y amigos y de todos los que me vieron nacer.
Pues bien, pueblo entrañable y querido, tú siempre podrás para ti hallar en mi corazón un altar.