miércoles 14 de marzo de 2012

Avisados por las campanas

Se dice que usar las campanas para anunciar diferentes acontecimientos se viene haciendo desde muy antiguo.
En nuestro pueblo, según recuerda la gente más mayor, las campanas se han usado principalmente para temas relacionados con la oración.
En diferentes momentos del día se tocaban las campanas y así se le recordaba a la gente que tenía que rezar la oración.
En la iglesia de nuestro pueblo hay dos campanas en el campanario, una más grande que la otra, siendo la más grande la que más se usa; y un campanillo, en la parte delantera de la iglesia. Las tres campanas tienen diferentes sonidos.


Momentos del día y oración:
  • Al Ave maría
Se tocaba por la mañana, antes de que saliera el sol, se daban unas cuantas campanadas con la campana grande. Tocaba la persona a la que le tocara echar el aceite en la lámpara del santísimo. La gente rezaba tres aves marías.
  • Al mediodía
Se daban tres campanadas con la campana grande, se hacía a la salida de clase y solía tocar Emilia, la hermana del señor cura (Don Onorino) o quien tuviese las llaves de la iglesia. Al oír las campanas la gente rezaba el ángelus.
  • A la oración.
Se tocaba al atardecer, unas cuantas campanadas con la campana grande. Solía tocar la campana Emilia, hermana de Don Onorino. Cuando ella ya no estaba, tocaba a la oración quien tuviese las llaves de la iglesia, la última que tocó a la oración y a la que la mayoría recordaremos fue Feliz.
Con este toque, otra vez se rezaba el ángelus y los niños se iban para casa.
  • A misa
Los días que se celebra misa, estos son los avisos que se dan:
Cuando llega el señor cura, las muchas con la campana grande ; luego las dos; la una; otra vez las muchas y por último las tres cuando ya empieza la misa. 
Eso es ahora, pero antiguamente, cuando el cura salía de la sacristía para dar comienzo la misa, se tocaba el campanillo en lugar de las tres campanadas.


  • En Semana santa no se tocan las campanas en señal de luto, 
cuando éramos pequeñ@s salíamos por las calles del pueblo con las carracas para que la gente supiera que empezaba la misa

Avisos:
  • A muerto:
Se tocan las dos campanas muy despacio, primero una y después la otra.
Antiguamente, cuando se moría un niño o una niña se repicaba (porque subía al cielo un angelito)
  • Fuego:
Se toca muy rápido la campana grande. No hay diferenciación en el toque si el fuego es en el pueblo o en algún otro pueblo de los alrededores, la gente avisa de dónde es.
  • Repicar:
Se repica en días festivos, con las dos campanas. En el pueblo hubo y hay buenos repicadores, aquí nombramos a Melchor y a Ángel Martín, pero seguro que nos dejamos a alguno.


También se daba aviso cuando las vacas iban a ir a la boyá, para que cada uno sacara sus vacas del corral. Pero esto no se hacía con las campanas, sino que el vaquero se subía a las peñas que están al lado de la casa del vaquero (ahora el consultorio médico) y tocaba la trompeta (antes, dicen que tocaba un cuerno).

martes 6 de marzo de 2012

Cartillas de racionamiento

Después de la guerra civil española escaseaban los alimentos en España y la dictadura de Franco decidió controlar la distribución de alimentos asignando a cada persona cierta cantidad de los productos básicos: azúcar, arroz, aceite, pan, judías ... estos productos se recogían con la cartilla de racionamiento, que funcionaba mediante cupones.


Estas cartillas se establecieron el 14 de mayo de 1939 y se suprimieron en 1952.
El suministro lo designaba la Comisaría General de Abasto que cada semana anunciaba públicamente el porcentaje, la cantidad y precio de los alimentos que adjudicaba. 
Cada persona tenía asignada la tienda que podía utilizar, en el pueblo era la casa de Esperanza, que era la única tienda que había.

Las cartillas eran de 1ª, 2ª y 3ª categoría dependiendo del nivel social, el estado de salud y el tipo de trabajo del cabeza de familia. En el pueblo todos tenían la misma categoría.


Estas eran algunas de las advertencias que se hacían al entregar la cartilla de racionamiento personal:
  • La Colección de cupones de racionamiento es personal, no alcanzando, por lo tanto, sus beneficios más que a su titular, a quien en todo momento puede exigírsele justifique la propiedad de la Colección de cupones con la correspondiente tarjeta de Abastecimiento.
  • Con esta Colección de Cupones podrán adquirirse artículos sin condimentar en las tiendas, economatos y cooperativas en que estuviera inscrita, cuando se use en la misma localidad (Municipio) de la Delegación de Abastecimientos y Transportes que la expidió; si se usa en otra localidad, los artículos sin condimentar sólo podrán adquirirse en las tiendas que al efecto tenga designadas cada Delegación. Si los artículos son condimentados podrán adquirirse en cualquier establecimiento del territorio español que los faculte en esa forma.
  • Para usar los cupones de racionamiento, que los cortará quien entregue los artículos, deberán presentarse en unión de la cubierta.
  • Para adquirir artículos en tiendas, economatos y cooperativas, sólo serán válidos los cupones de la semana corriente.
Con la imposición de los precios bajos y con el control de mercancías por parte de la Comisión de Abastos creció el mercado negro, llamado el estraperlo
Por el pueblo venían portugueses vendiendo estraperlo, sobre todo café, y gente de la sierra que vendía aceite. Tenían que estar atentos y escapar con tiempo de la guardia civil.

Los productos que se entregaban con las cartillas eran básicamente: garbanzos, boniatos, bacalao, aceite, azúcar y tocino. Más o menos, esto era lo que incluía una cartilla para una persona y una semana (podía variar dependiendo de las necesidades y cantidad de alimentos que circularan por el mercado en cada momento):
  • un cuarto de litro de aceite
  • 100gr de azúcar
  • 100gr de garbanzos
  • 200 gr de jamón
  • 1kg de patatas
  • 1bollito de pan diario
Rara vez se comía carne, leche o huevos. Esto en el pueblo era distinto que en las ciudades, (siempre se dice que en los pueblos se pasó menos hambre que en las ciudades) porque la gente tenía gallinas y cerdos por lo que comían carne y huevos; tampoco incluía la cartilla patatas ni garbanzos, porque se sembraban, ni pan porque entregaban el trigo que sembraban y le daban la harina (esto lo explicaremos en otro post).

Por estas fechas en el pueblo no había luz y se alumbraban en las casas con faroles de petróleo, la venta del petróleo también estaba controlada, se repartía en Viti un día señalado y en el pueblo se acuerdan de ir a Viti por la noche para hacer cola el día que se vendía, ya que se solía acabar.

Cuando nos contaban en el pueblo lo de las cartillas nos decían que allí había sidopoco distinto de lo que se contaba en las ciudad ya que incluso se podían comprar los alimentos racionados sin la cartilla pero a un precio más alto y que no se pasó hambre porque ellos tenían sus cerdos, sus gallinas, patatas, garbanzos, el trigo para el pan …

miércoles 29 de febrero de 2012

Recetas de temporada. Tortilla de corcova

Cuando en el pueblo se celebraba la corcova, una de la comida más tipica era la tortilla de corcova, que es una tortilla con patatas cocidas en lugar de fritas.

Esta puede ser una receta:

Una vez que se tienen las patatas cocidas,  se baten bien los huevos y se mezclan con las patatas cocidas un poco machacadas, se mezcla todo bien y se pone en la sarten con poco aceite para que se cuaje bien por los dos lados.


¡Buen provecho!

lunes 20 de febrero de 2012

Más sobre la corcova o corcoba

El año pasado, en una de nuestras entradas, contamos lo que era la corcova o corcoba (no nos ponemos de acuerdo sobre la ortografía): 

Jueves merendero. La corcova


Chema, nos dejó un comentario contándonos cómo lo celebraban en el pueblo durante su niñez y hemos pensado que sería oportuno hacer una entrada con lo que él nos contaba, en esta época de carnavales: 

"Según yo recuerdo, la Corcoba (y permitidme que lo ponga con b, que me suena mejor y no tengo ninguna referencia) siempre la celebramos el Jueves Merendero. No había escuela y era un día festivo para los niños en edad escolar.

Mediante rotación, por criterios de edad,cada año se celebraba en casa de un niño. Allí se cocinaba y se comía todo lo que Lucía nos cuenta.
Recuerdo celebrarla en casa de tío Santos (Ángel), Victoria (Miguel), María (Pedro), José Elías, Angelina, Tomasa (Andrés)...

Aquel día los pequeños nos sentíamos mayores. Comprábamos alguna cajetilla de tabaco a Oliva (!Que complicidad más sana de estas personas para con los jóvenes!) y a fumar.

También 'hacíamos' baile, y nunca mejor dicho, porque nos íbamos al antiguo salón de baile y con ayuda de unas latas, botes, cacerolas etc subíamos al estrado y hacíamos de músicos. Lo más fascinante de todo es que nos lo creíamos; incluso las chicas, que se prestaban a bailar.

Y ¿cómo pedíamos para la Corcoba? Pues allá por Navidades comenzábamos a pedir a todos los forasteros que pasaban por el pueblo. Los mejores días eran los de San Vicente, !claro está! Sólo se pedía una vez a cada forastero, excepto a El Rubio, que le pedíamos todos los días; y si no, se lo quitábamos. En esto Giche(Genaro) era un artista (por eso luego fue G.C.)

Se solían sacar unas 400 ptas. Pero si coincidía que el Viti y sus amigos iban de caza, nos podían arrear del orden de 200 ptas. ese día. Ah! y el repertorio para pedir a los forasteros era: "¿Hace usted el favor de darnos algo para la Corcoba?"

Ahora recuerdo una coplilla popular y que estaba medio prohibida: "En la casa de Socorro tiran agua y salen berros para que venga Jose Antonio a recogerlos".
También había una Corcoba para las/los mozas/mozos el sábado de Carnaval. Esta era muy distinta a la de los peques y con cierto airecillo picante.

En Moronta, nuestros hermanos de sangre también celebraban una Corcoba, pero no dejaba de ser una copia devaluada de la nuestra."

miércoles 15 de febrero de 2012

¿Pero dónde está esto?


¡¡¡Suerte!!!

*Foto enviada por Belén Blanco

martes 14 de febrero de 2012

Concurso de fotos

Mañana a primera hora publicaremos una nueva fotografía para nuestro concurso de fotos

¡Os esperamos!

martes 7 de febrero de 2012

Los de Escuerna VI

L@s de Escuerna no buscan algo: van en pos de algo 

En Escuerna no hay sofás: hay escaños

L@s de Escuerna no son comilones: son chumaceros

L@s de Escuerna no se intoxican: se embarbascan 

L@s de Escuerna no tienen berretes: tienen bocicachos

En Escuerna no se usa la bayeta en la cocina: se usa la rodilla

L@s de Escuerna no beben refrescos: beben chingarrios (¿os acordais 
de esas mezclas que nos haciamos de coca-cola con limón o naranja?)

En Escuerna, los libros no tienen ilustraciones: tienen santos

En  Escuerna no se visten con ropa: se visten jatos o majos

En Escuerna no se usa el recogedor: se usan el badil

L@s de Escuerna no usa el hacha: usan el destral


Expresiones:


Me tenía arpá: "me tenía cansada, siempre con los mismo"

No os embaigais: "no os entretengáis"

Pierde cuidado: "no te preocupes"

Ni a soñar que me hubiera echado: "nunca me lo hubiese imaginado"

Solía que andaba: se dice para referirse a algo que se hacía anteriormente y ahora ya no se hace. Hábitos que se han perdido

¡Me da un regaño!: "me da rabia"

martes 31 de enero de 2012

La cabrera

En la segunda edición del concurso de fotos 
¿Pero dónde está esto? pusimos una foto de la cabrera y Gloria fue quien acertó el lugar.


Le pedimos a Gloria que nos contara alguna anécdota o curiosidad que le hubiese pasado en ese lugar, y esto fue lo que nos contó:
"La verdad es que tengo alguna que otra anécdota de la zona:

Un día, paseábamos Charo y yo por la cabrera, Charo hacía fotos a un nido de cigüeña y de repente oímos unas voces... nosotras no veíamos a nadie, pero le oíamos gritar:

- ¡¡¡ Qué hacéis ahí ; pero que hacéis ahí !!!
una y otra vez, era un señor de Moronta. 

Otro día, íbamos un grupo de madres paseando y otra vez el mismo señor de Moronta, nos gritaba:

- !!! esos turistas, que se vayan a la playa !!

y una de nosotras dijo entre risas: 

- este hombre quiere que me vuelva a la playa, 
¡pero si acabo de llegar! 

También fue muy divertido un día que yendo hacia el camino Yecla, una de nuestras paisanas nos hizo reír muchísimo porque vimos unas vacas, ella decía que eran bravas y que nos podían atacar, se quería subir a una encina y terminó reptando por el suelo, 

¡¡lo que nos pudimos reír!!"

Gloria, muchas gracias por tus historias, está claro que los paseos por el pueblo son productivos y divertidos.

Si algun@ de vosotr@s tiene alguna anécdota nos la pueda contar, las esperamos.