Estaba segura de que podría escribir una pequeña entrada sobre la corcova para el blog, que no me llevaría mucho tiempo y que me acordaba de qué hacíamos ese día.
Pero me pongo a escribir y resulta que no me acuerdo de nada. Solo recuerdo dos corcovas y no mucho.
El día de la corcova es el jueves merendero (el jueves anterior a los carnavales), pero nosotros teníamos clase por la mañana y las tardes no son muy largas en esta época, por tanto la hacíamos el sábado siguiente.
El día comenzaba con los disfraces, nos disfrazábamos con lo que había por casa, disfraces sencillos, vestidos grandes, algún mantón o toquilla de la abuela, muchos collares y coloretes en las mejillas. Y nos íbamos a pedir por las casas, después nos juntábamos todos en una casa y allí comíamos lo que nos había preparado la señora de la casa con lo que habíamos sacado.
Y supongo que algo más de lo que habíamos sacado, porque recuerdo postres, tartas de galletas, ¿alguien se acuerda? Veo que tengo recuerdos borrosos.
De lo que más me acuerdo es de las tortillas de patatas, porque eran diferentes, se hacían con las patatas cocidas en lugar de fritas. Desde entonces este sabor de las tortillas de patatas con las patatas cocidas me lleva a la corcova.
Llamo a casa desesperada porque se acerca el jueves y no tengo nada.
Vaya, resulta que algunas personas más mayores que yo se acuerdan mucho más y con más claridad de este día.
Nuestros padres sí celebraban la corcova el jueves merendero.
Iban un rato a clase por la mañana con don Eliodoro y después
¡a celebrar la corcova!
A celebrar la corcova, pero chicos y chicas por separado, que no estaban los tiempos para mixtos. Pedían por las casas por separado y también hacían la comida en casas diferentes.
La explicación es que en aquellos tiempos eran muchos y no iban a ir todos a una casa, tenían que repartirse.
Se disfrazaban con sayas, mantones, lo que tenían por casa (en eso no hubo cambio). Salían a pedir por las casas con cestas llenas de paja, porque la gente lo que más les daba era huevos. También les daban chorizos y bueno, en algunos casos, ¡dinero! 10 o incluso 15 pesetas (estamos hablando de los años 40-50 del siglo pasado), es un tesoro para niños de escuela.
Ellos iban cantando por las casas, tenían cantares diferentes para las casas en las que había mozas, mozos, mozas o mozos con novio o novia, hombres solteros… todo una variedad de repertorio. Nos acordamos de algunos:
- “Este jueves merendero es principio de buen año y entre damas y doncellas pediremos el aguinaldo”
- “Farinato no queremos, chorizo no nos lo dan, la morcilla que la pongan de espetera en el basal”
- “A esta puerta venimos como pardeles…..” (no recordamos más, por favor si alguien se acuerda que lo envíe)
- “Yo se lo vengo a pedir, a este caballero honrado que nos de los sus bienes, porque dios se los ha dado”
- “Por cima de este tejado vuela una paloma blanca, para que vivan muchos años las mocitas de esta casa”
- “No sé cómo no florece la escoba con que tu barres, siendo tu tan buena moza hija de tan buenos padres”
Algunos eran solo para una persona en concreto, como uno para Rita:
- “Ay Rita, Rita, como vives enfrente del campanillo oyes tocar a misa todos los domingos”
Si las mozas o mozos tenían novio o novia el cantar era otro, pero no nos acordamos. Solían ser cantares personalizados, incluyendo recuerdos de la persona amada y buenos augurios para la pareja.
Recorrían todas las casas del pueblo con estos repertorios y la gente les daba lo que podía. Después se iban a la casa que tocaba y les hacían una buena merienda con todo lo que habían sacado. Así se pasaba un día muy especial y divertido para los niños,
¡el día de la corcova!.
Si alguien recuerda más cantares, o situaciones especiales de este día agradecería que lo compartiera.
Muchas gracias.
*Escrito por Lucía Vicente